Rapunzel

Mathilde Jamin

Rapunzel vive prisionera en lo alto de una torre, aislada del mundo, mientras su larga trenza es el único puente hacia la libertad. Un príncipe la encuentra, pero la bruja descubre el secreto, corta la trenza y siembra el dolor: las espinas ciegan al amado y separan a los dos. Entonces, ¿dónde habita el verdadero encierro? ¿En la torre que se eleva sobre el bosque o en el deseo mismo, atrapado para siempre en la resina, inaccesible, como las flores de rapónchigo?
La caja se construye con símbolos precisos: una ratonera que se convierte en torre y en trampa, una trenza interminable que atraviesa una mirilla, un hilo frágil entre cautiverio y salvación. Las flores se encuentran encerradas en resina, intocables, congeladas en un deseo imposible. Alrededor, las espinas amenazan y protegen, recordando que toda libertad tiene un precio.
El uso de pocos colores acentúa el silencio y la melancolía: la caja es un espacio detenido, donde el tiempo no fluye y el cuento revela su lado más oscuro, secreto y doloroso.

Madrid 2025
35 x 60 x10 cm
Ensamblaje en caja de madera
Técnica mixta: acrílico, témpera,
zarzas, madera, lino, resina.