Caperucita Roja
María Jesús Gómez

Las diferentes versiones de Caperucita coinciden en la popular retahila, llena de tensión, en la que la niña va descubriendo el cuerpo del lobo. Los finales cambian, pero la compleja relación de Caperucita y el lobo, es eterna.
Las narraciones orales crecían en las tabernas, viajaban los días de mercado, amenizaban las largas jornadas de las costureras. Muchos símbolos que aparecen en los cuentos, tienen su origen en las labores tradicionalmente femeninas: el horno, el pastel, el huso y la rueca, las tijeras… por eso Caperucita tiene que elegir entre dos caminos, el de las agujas, o el de los alfileres.
El lobo de Caperucita es un seductor, del que la niña se salvará por su propio ingenio, o por la intervención del cazador.
Por si acaso, no vayáis por el bosque.

Madrid, 2025
35 cm. x 22 cm.
Técnica mixta: cianotipia, transfer, collage, fotocopia, lápices de colores, acrílico, pop up. Reproducciones de recortables antiguos.
